
Argentina:
Situación Geográfica-Histórica:
Es el segundo estado más extenso de América del Sur y el octavo en extensión de todo el planeta. La superficie continental americana de 2.791.810 km², corresponde al extremo sudoriental de Sudamérica. La superficie continental antártica es de 969.464 km², abarcando parte de las Islas del Atlántico Sur (la mayoría en disputa de soberanía, especialmente las Islas Malvinas), y al territorio antártico denominado Antártida Argentina. La superficie total se elevaría a 3.761.274 km². En el ámbito internacional se suele tomar como su superficie únicamente la continental. Limita al norte con Bolivia y Paraguay, al nordeste con Brasil, al este con Uruguay y el Océano Atlántico, y al sur y al oeste con Chile.
El origen del nombre de la República Argentina (AFI) está asociado con una leyenda, común entre los primeros conquistadores portugueses de Brasil, sobre la existencia de plata en la región norte del río que Juan Díaz de Solís, en 1516, había denominado Mar Dulce y que aquellos denominaban Río da Prata (‘río de la plata’). El término Argentina, del latín argentum (‘plata’) aparece por primera vez en un mapa veneciano de 1536. El nombre Argentina también se hizo popular a causa de un poema publicado en 1602 por el español Martín del Barco Centenera titulado La Argentina, en el que se describe la región del Río de la Plata y la fundación de Buenos Aires. El topónimo aparece ratificado en la publicación en 1612 de la obra del criollo asunceno Ruy Díaz de Guzmán, obra llamada La Argentina Manuscrita en la cual en medio de un relato épico se hace una descripción de la región.
Ya a fines del siglo XVIII la palabra era de uso común para denominar a la región, pero no se adopta como nombre oficial del país hasta la sanción de la Constitución de 1853, habiéndose empleado desde la independencia hasta entonces diversas denominaciones (Provincias Unidas del Río de la Plata, Provincias Unidas de Sudamérica, Confederación Argentina, etc.).
De acuerdo con el artículo 35 de la Constitución de la Nación Argentina, son denominaciones oficiales y equivalentes los términos “República Argentina”, “Confederación Argentina” y “Provincias Unidas del Río de la Plata”, empleándose el término “Nación Argentina” en la formación y sanción de las leyes y en la denominación de los poderes del Estado.

Historia:
Los primeros pobladores del actual territorio argentino se remontan a 11.000 años adC (hallazgos en Piedra Museo, provincia de Santa Cruz). Entre los pueblos originarios, los cazadores y recolectores habitaban la Patagonia, la Pampa y el Chaco; y los agricultores estaban instalados en el noroeste, Cuyo, las Sierras de Córdoba y, más tardíamente, en la Mesopotamia. Tastil, en el norte, fue la ciudad precolombina más grande ubicada en el actual territorio argentino, con una población de 3.000 habitantes. Los territorios de las etnias ubicadas en el noroeste argentino fueron invadidas por los quechuas durante el s XV y anexadas al Collasuyo, una de las cuatro provincias del Tahuantinsuyo o Imperio Inca.
El fuerte de Sancti Spiritu fue el primer asentamiento español, instalado en 1527 próximo a la actual ciudad de Santa Fe). Las ciudades de Santiago del Estero (1553), Córdoba (1573) y Buenos Aires (1536/1580) fueron las bases de la dominación colonial que se impuso en la mitad norte del actual territorio argentino, sujeto a la autoridad de la Corona Española. Dependiente en un primer momento del Virreinato del Perú, el actual territorio formó parte, durante el reinado de Carlos III de España, del Virreinato del Río de la Plata creado en 1776.
En 1780 se produjo un gran levantamiento indígena con epicentro en el Cusco dirigido por el dirigente quechua Tupac Amaru, que abarcó desde el actual territorio argentino hasta el actual territorio colombiano. La mitad sur del actual territorio argentino (Patagonia, excepto algunas zonas costeras, y parte de las pampas) permanecieron bajo control del pueblo mapuche hasta el último cuarto del siglo XIX. Asimismo, los territorios de las actuales provincias del Chaco y Formosa no fueron colonizados por los europeos sino que permanecieron habitadas por culturas originarias hasta finales del siglo XIX.
En 1806 y 1807 se producen dos invasiones inglesas, que resultaron derrotadas por la auto-organización de los pueblos de Buenos Aires y Montevideo, hecho que ha unido a ambas ciudades hasta el día actual. En 1810, el pueblo de Buenos Aires produce la Revolución de Mayo, que derroca al virrey y elige en su reemplazo una junta de gobierno integrada mayoritariamente por criollos, que da origen a la Guerra de la Independencia contra España (1810-1824). Dirigidos por líderes patriotas como Cornelio Saavedra, Mariano Moreno, Manuel Belgrano y José de San Martín, la Argentina declara su independencia el 9 de julio de 1816, en la ciudad de Tucumán.
Los primeros pasos como país independiente fueron tumultuosos. Las luchas entre unitarios y federales condujeron a la Argentina a una larga serie de sangrientas guerras civiles entre facciones y provincias (1820-1861) y a una Guerra con el Imperio de Brasil (1825-1826). El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Juan Manuel de Rosas, de tendencia federal, mantuvo precariamente la representación del país entre 1830 y 1853 año en que fue derrotado en la batalla de Caseros por una alianza entre algunas provincias y el Imperio del Brasil encabezada por Justo José de Urquiza, gobernador de Entre Ríos. El grupo victorioso sanciona la Constitución de 1853 adoptando un régimen federal atenuado, pero la provincia de Buenos Aires la rechaza y se separa de la Confederación Argentina, que estableció su capital en la ciudad de Paraná. En 1861, Buenos Aires derrota a la Confederación en la Batalla de Pavón, y el país queda definitivamente unificado.
En 1865 Argentina, Uruguay y Brasil, (la Triple Alianza), declaran la guerra al Paraguay, que será derrotado. Entre 1878 y 1884, se produce la llamada Conquista del Desierto, que consistió en una guerra contra la Nación Mapuche y otros pueblos indígenas para anexar los territorios pampeanos y patagónicos donde habitaban, al territorio argentino.
En la segunda mitad del siglo XIX se inicia un período de gran prosperidad que se extenderá por más de un siglo. Con una fuerte inversión en educación y en el establecimiento de medios de producción orientados a la producción de carne y granos con destino al mercado europeo, la economía alcanzó altos niveles de crecimiento que atrajeron una gran corriente inmigratoria. La población argentina, que representaba el 0,12% de la población mundial en 1869 pasará a representar el 0,57% de la humanidad en 1930. El país fue conocido en esa época como el “Granero del Mundo".
La prosperidad de la economía impulsó el crecimiento de las clases medias, la creación de partidos políticos modernos como la Unión Cívica Radical y el PS, y un amplio desarrollo de la organización sindical, no exenta de conflictos sociales y graves actos de represión. Se produjeron grandes reformas políticas, como el voto universal en 1912 y la reforma universitaria en 1918. Entre los presidentes más influyentes del período pueden citarse a Domingo Faustino Sarmiento (1868-1874), Julio Argentino Roca (1880-1886 y 1898-1904), e Hipólito Yrigoyen (1916-1922 y 1928-1930).
El 6 de septiembre de 1930 se produce un primer golpe de estado que lleva al poder a los militares en un gobierno de facto. El país impulsará un proceso de sustitución de importaciones que desarrollará un amplio sector industrial. En 1946 es elegido presidente Juan Domingo Perón. Perón y su carismática esposa, Eva Perón, encabezarán un movimiento político, el peronismo o justicialismo, que pondrá el acento en la justicia social y contará con una amplia adhesión de la población a partir de entonces. En 1955 Perón será derrocado por un golpe militar, que tomó el nombre de Revolución Libertadora y que proscribirá al peronismo.
En 1958 es elegido presidente el Dr. Arturo Frondizi (UCRI), pero es derrocado por un golpe militar en 1962. En 1964 es elegido presidente el Dr. Arturo Illia (UCRP), quien también será derrocado por un golpe militar en 1966. Este nuevo golpe establece un período dictatorial conocido como Revolución Argentina (1966-1973). Estos años se caracterizarán por una creciente violencia política.
En 1973 el peronismo es nuevamente legalizado y triunfa en las elecciones presidenciales. Luego de la renuncia de Cámpora, Juan Domingo Perón asume la presidencia por tercera vez, pero morirá menos de un año después. Lo sucede su vicepresidenta y tercera esposa, María Estela Martínez de Perón, cuyo gobierno se caracterizará por un acelerado deterioro de la situación interna, producto de la crisis del petróleo y la generalizada violencia política.
El 24 de marzo de 1976 se produce un nuevo golpe militar que dará inicio al auto-denominado Proceso de Reorganización Nacional, en el cual se produjeron graves y sistemáticas violaciones a los derechos humanos: se estima que hubo unos 30.000 desaparecidos. Durante este gobierno se organizó por primera vez en Argentina la Copa Mundial de Fútbol de 1978, en la que el equipo argentino resultó campeón y se produjo una grave crisis con su vecino Chile por delimitaciones en la zona del Canal Beagle (Conflicto del Beagle), la cual llevó a ambos países al borde de la guerra. En el año 1982, se produjo la Guerra de las Malvinas contra el Reino Unido, cuya derrota causó la caída del régimen y el llamado a elecciones generales.
La democracia fue restaurada en 1983. El gobierno radical del Dr. Raúl Alfonsín tomó medidas para investigar los crimenes ocurridos en la dictadura, estableció el control civil de las Fuerzas Armadas, y consolidó instituciones democraticas. Los miembros de las tres juntas militares fueron procesados y condenados. Luego de las elecciones presidenciales de 1989 y afectada la gobernabilidad del país por un proceso hiperinflacionario Alfonsín se vió obligado a renunciar para hacer entrega anticipada del mando.
El presidente Carlos Menem impuso la Ley de Convertibilidad en 1991 que detuvo la inflación, y adoptó una politica económica neoliberal, apoyada en una ola de privatizaciones, reducción de aranceles a los productos importados y desregulación de los mercados. Estas medidas contribuyeron a aumentar significativamente la inversión, las exportaciones y el crecimiento con precios estables, pero también abrieron un proceso de desindustrialización, y aumentaron la vulnerabilidad argentina hacia las crisis internacionales, el desempleo y la pobreza.
La Crisis financiera asiática en 1998 precipitó la salida de capitales que agravó una recesión que duraría cuatro años, la más graves de la historia nacional.
En esas circunstancias, en diciembre de 1999, asumió el presidente Fernando de la Rúa. En 2001, ante la fuga masiva de capitales, el gobierno dispuso la congelación de los depositos bancarios (Corralito), que culminó en una crisis social generalizada que llevó a la renuncia del presidente el 20 de diciembre de 2001.
En 2 semanas se sucedieron varios presidentes que culminaron el 2 de enero de 2002 con la elección por parte de la Asamblea Legislativa de Eduardo Duhalde como presidente provisional. La deuda externa argentina entró en default y el nuevo gobierno devaluó el peso dando fin a la convertibilidad.
Con una tasa de cambio más flexible, el país comenzó a poner en práctica una nueva política de industrialización por sustitución de importaciones, aumento de exportaciones y superavit fiscal. Hacia fines de 2002 la economía empezó a estabilizarse. En el 2003 fue elegido presidente Néstor Kirchner. Durante su presidencia se reestructuró la deuda externa, reduciendose los intereses en casi un 70%, se nacionalizaron algunas empresas o areas económicas privatizadas, y se registró un aumento considerable del PBI.

Organización Territorial:
La república está formada por 23 provincias y una Ciudad Autónoma (Buenos Aires), en donde se encuentra la sede del gobierno federal. Cada provincia cuenta con una Constitución provincial, y en ella se designa la forma de gobierno de cada una. No obstante, todas poseen los 3 poderes básicos, es decir poder ejecutivo, legislativo y judicial. El jefe del Poder Ejecutivo es llamado gobernador. La Ciudad de Buenos Aires en cambio lo llama Jefe de Gobierno, aunque su Constitución prevee que también pueda ser llamado Gobernador; el Poder Legislativo es ejercido por la Legislatura, con 60 diputados.
Ciudad Autónoma de Buenos Aires
Buenos Aires
Catamarca
Chaco
Chubut
Córdoba
Corrientes
Entre Ríos
Formosa
Jujuy
La Pampa
La Rioja
Mendoza
Misiones
Neuquén
Río Negro
Salta
San Juan
San Luis
Santa Cruz
Santa Fe
Santiago del Estero
Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur
Tucumán
La provincia más reciente es la de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, que fue declarada como tal en el año 1991, y que hasta entonces tenía estatus de «territorio nacional», administrado por el gobierno central. Otras 8 provincias pasaron previamente por ese estatus, siendo todas elevadas a la categoría de provincias a mediados del siglo XX. A su vez otros tres territorios nunca llegaron a conformar una provincia.
Las provincias se dividen a su vez en departamentos (partidos en el caso de la provincia de Buenos Aires), teniendo estos distintos significados en cada una. La unidad política más pequeña son los municipios. Los intendentes o jefes comunales (a cargo del ejecutivo municipal) son elegidos por sus propios habitantes, y es el único ámbito en el que también pueden votar los ciudadanos extranjeros. Los municipios tienen jurisdicción sobre algún sector de la provincia a la que pertenecen, y por lo general, la jurisdicción abarca todo o parte de un departamento. Recientemente se aprobó la división de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires en 15 comunas administrativamente independientes, aunque recién quedarán instrumentadas en 2007.

Geografía:
Argentina está situada entre la cordillera de los Andes, el océano Atlántico sur y el continente antártico. En el país se pueden distinguir, entre otras, tres zonas claramente diferenciadas, la zona central y norte de llanuras, la zona sur (Patagonia) y la Cordillera de los Andes al oeste, frontera con Chile, con su cota más elevada situada en en el cerro Aconcagua, en la provincia de Mendoza.
En el norte del país encontramos regiones de vegetación densa, en algunos sectores boscosa y en otros selvática, compuesta por la región chaqueña y los esteros del Iberá; estas zonas de abundante vegetación se mezclan con otras extensas zonas de palmares y pastizales. La región misionera (que parecería una “península” rodeada por ríos al nordeste del país) es una región aparte, siendo una prolongación de las sierras del Brasil, con serranías bajas pero accidentadas, de clima subtropical, muy húmedo y vegetación selvática. El extremo noroeste del país es ocupado por una región de meseta alta llamada Puna o Altiplano.
En el centro del país se encuentra la llanura pampeana, centro de la riqueza agropecuaria argentina; estas se encuentran entre las más fertiles del mundo y pueden dividirse en dos regiones: Pampa Húmeda y Pampa Occidental, esta última tiene un clima más continental y productivamente -en lo agroganadero- es mucho menos importante; En la Pampa Húmeda las Sierras de la Ventana y Tandilia (con un máximo de altura apenas superior a los 1.000 m) son los únicos accidentes geográficos que quiebran la monotonía del paisaje, y son los restos de una cordillera muy antigua.
Al sur del país se encuentra la Patagonia, una extensa zona de mesetas y serranías de origen precámbrico, que comprende a las provincias de Río Negro, Neuquén, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego. La datación humana más antigua es de 12.600 años, en la cueva 3 de Los Toldos, en el cañadón de las manos pintadas de Santa Cruz. El primer europeo en llegar a esta zona fue Fernando de Magallanes y el primero en atravesar la meseta patagónica fue Rodrigo de Isla.
En el noreste y centro-este del país se ubican los ríos más importantes, estos corresponden a la Cuenca del Plata, -la tercera cuenca en extensión del Hemisferio Occidental-, siendo los principales los siguientes cursos fluviales: Paraguay, Bermejo, Colorado, Uruguay y el más largo, el Paraná. Los dos últimos avanzan juntos hasta encontrarse en el estuario del Río de la Plata, tal estuario es el más grande del planeta y afluye en la sección del Océano Atlántico que corresponde al Mar Argentino. La tierra que se encuentra entre ambos ríos es llamada Mesopotamia y es compartida por las provincias de Misiones, Corrientes y Entre Ríos.
La zona del océano Atlántico sobre la plataforma continental es inusualmente ancha y se la denomina Mar Argentino, el cual cuenta con importantes recursos pesqueros e hidrocarburíferos. Las costas que baña el mar varían entre zonas de dunas y acantilados. La alternancia de corrientes frías de la Antártida y cálidas del Brasil permiten que la temperatura de las costas no vaya descendiendo uniformemente con el descenso en la latitud, sino que tiene variaciones.
La Argentina es país integrante del Tratado Antártico, y reclama soberanía sobre la denominada Antártida Argentina (uno de los 4 departamentos de la provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur), entre los 25°W y los 74°W, reclamación que data desde 1943. Este reclamo se superpone parcialmente con el reclamo chileno (Territorio Antártico Chileno) y el británico (Territorio Antártico Británico).

Clima:
El clima de Argentina es predominantemente templado con extremos que van desde tropical en el norte a árido y nival montano -en zonas elevadas- y antártico en el extremo sur.
Demografía:
La población de la República Argentina censada en 2001 por el INDEC ascendía a 36.260.130 habitantes (el 0,59% de la población mundial), siendo la densidad media de población en el conjunto de la República de 13,03 hab/km² (sin considerar la superficie reclamada de la Antártida Argentina e Islas del Atlántico Sur). La estimación de población para 2005, según este organismo asciende a 38.592.150 habitantes.
Argentina es a menudo descrita como un país macrocefálico, debido a la influencia casi omnipotente de su capital, Buenos Aires, en todos los aspectos de la vida de este país, a diferencia de otros países de América Latina como Brasil, Colombia, Ecuador o Bolivia, donde hay varias ciudades importantes o donde la capital es relativamente pequeña y debe competir con otras ciudades.
Con sus doce millones de habitantes, el Aglomerado Gran Buenos Aires es el principal centro urbano del país ya que concentra un tercio de la población nacional y el 40% del PBI argentino. En un distante segundo lugar se encuentra Córdoba, ciudad del centro del país, con 1,3 millones de habitantes.

(Buenos Aires es al capital de Argentica con casi 2.850.000 habitantes)
Etnografía:
La actual población argentina es el resultado de una base indígena originaria sobre la que actuaron grandes corrientes migratorias desde la conquista española hasta nuestros dias y del mestizaje entre los diferentes grupos.
Las corrientes migratorias que forjaron el actual tejido social fueron:
la colonización hispánica entre los siglos XVI y XVIII, mayoritariamente masculina, que se asimiló con los nativos en un proceso de mestizaje. Los españoles tendieron a la colonización urbana y dejaron territorios sin ocupar en Chaco, Patagonia y la Pampa lo que incidió en forma determinante en el desarrollo demográfico.
la introducción forzada de negros traídos de Africa para trabajar como esclavos en la colonia entre los siglos XVII y XVIII.
la inmigración europea fomentada por la Constitución Argentina de 1853 bajo la base del precepto alberdiano, de gobernar es poblar, destinada a generar un tejido social rural y a finalizar la ocupación de los territorios obtenidos mediante una campaña militar contra los indígenas denominada conquista del desierto.
la inmigración urbana, principalmente europea y en menor medida de Oriente Medio, producida durante finales del siglo XIX y la primera mitad del XX.
la inmigración latinoamericana, principalmente de países vecinos, más o menos continuada a lo largo del siglo siglo XX.
las nuevas corrientes migratorias a partir de los años '80 y '90 provenientes del Perú, Asia y Europa oriental.
Entre 1830 y 1950, la Argentina recibió alrededor de 6,5 millones de inmigrantes europeos y se constituyó como el tercer país receptor en América (después de Estados Unidos y Canadá) [22]. En 1914 los extranjeros representaban el 30% de la población total.
La población argentina, que representaba el 0,12% de la población mundial en 1869 pasó a representar el 0,57% de la humanidad en 1930, momento en que se estabilizó. Entre 1869 y 1960 el país multiplicó su población por 10.
Luego de la Segunda Guerra Mundial la inmigración proveniente de Europa se redujo considerablemente, pero los niveles históricos de la inmigración proveniente de los países limítrofes se mantiene hasta nuestros días.
Según el censo de 2001 las comunidades extranjeras más numerosas son la paraguaya, boliviana, italiana y chilena respectivamente. La Argentina cuenta también con importantes comunidades judía [23] y árabe [24].
Regionalmente, la composición de la población, atendiendo a los orígenes nacionales y étnicos, varía.
Por otra parte y en gran medida por influencia de la escuela pública, en la Argentina se ha producido una alta tasa de interrelación y matrimonio entre personas con diversos orígenes nacionales y étnicos, que ha dado lugar a una población considerablemente homogénea sin marcadas separaciones entre grupos de diversos orígenes nacionales y étnicos.
Regionalmente, la composición de la población, atendiendo a los orígenes nacionales y étnicos, varía.
En Buenos Aires, la región Pampeana, la Mesopotamia y parte de Cuyo se concentra la mayoría de la población de Argentina, que desciende principalmente de inmigrantes europeos, especialmente italianos y españoles donde llegaron a predominar.
En la región norte y noroeste del país la población con antepasados indígenas, o españoles y africanos llegados en tiempos de la colonia, es proporcionalmente mayor a la media nacional, en parte porque era la región más poblada antes y durante la conquista española, y porque recibió una menor influencia de las grandes corrientes inmigratorias europeas producidas entre 1830 y 1950. Aquí hay que hacer una excepción con la provincia del Chaco, donde la inmigración alemana tuvo un gran impacto sobre su población.
En la región del Litoral se destaca por la gran influencia que sobre su población tuvieron importantes corrientes migratorias provenientes de Alemania, Rusia y Polonia.
La población actual de la Patagonia se formó principalmente de las corrientes migratorias internas provenientes de la región pampeana como también ha sido destacada la influencia de la inmigración chilena, galesa, suiza, y alemana
Desde la década de 1930, grandes oleadas migratorias provenientes de las provincias norteñas y de las zonas rurales, así como de los países fronterizos, se dirigieron hacia los principales centros urbanos del país y en especial la ciudad de Buenos Aires y su conurbano. Este proceso aún no ha finalizado y ha generado nuevos cambios en la composición étnica y cultural de la población argentina, así como actitudes discriminatorias muy evidentes mediante la utilización de denominaciones como "cabecitas negras" o directamente "negros" para referirse despectivamente a las personas en que las resulta más notable la ascendencia indígena, africana o española de tiempos de la colonia.
Proyección y estimación de población entre 1950 y 2015 Fuente: INDECEn relación a los grupos aborígenes, en el norte habitan las comunidades de kollas, tobas, wichis, guaraníes, chiringuanos y diaguita calchaquíes; en la región patagónica habitan comunidades de mapuches.
Por medio de la Encuesta Complementaria de Pueblos Indígenas (ECPI) 2004-2005 [25] basada en el Censo Nacional de Población 2001 del INDEC se contabilizaron 402.921 indígenas que habitan el país, según resultados provisionales. Esto corresponde alrededor del 1% de la población total. Las personas censadas se reconocen pertenecientes o descendientes de la primera generación de algún pueblo indígena. Además, el organismo sostiene que, según los resultados, un 2,8% de los hogares argentinos tiene al menos un integrante que se reconoce perteneciente a un pueblo indígena.
Idioma oficial:
Castellano
Moneda:
Peso ($, ARS)
Lugares Turísticos:
